La fiscalía de California encabeza una ofensiva legal para impedir la fusión entre Warner Bros y Paramount, una operación valuada en unos 111 mil millones de dólares que podría transformar la industria del entretenimiento en Estados Unidos. La demanda sostiene que la unión reduciría la competencia, elevaría los costos para consumidores y concentraría aún más el control del mercado audiovisual.
El recurso judicial reúne a otros 11 estados con gobiernos demócratas, entre ellos Nueva York, Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón y Washington. El fiscal general de California, Rob Bonta, presentó la demanda en un tribunal federal de San Francisco.
California lidera la ofensiva contra la megafusión
Los fiscales argumentan que la operación colocaría bajo un mismo grupo empresarial a dos de los principales estudios de Hollywood. Según la demanda, esa concentración permitiría que solo cuatro grandes distribuidores controlen más del 85 % de los estrenos cinematográficos en Estados Unidos y que dos compañías dominen cerca del 59 % de la televisión por cable.
Además, los demandantes sostienen que la nueva empresa controlaría una parte importante de los ingresos generados por el cine y la televisión, lo que dificultaría la competencia de otros estudios y limitaría la llegada de nuevos participantes al mercado.
Fiscales advierten efectos para el público y la industria
La demanda también plantea que la fusión afectaría a las salas de cine, que podrían enfrentar mayores costos de distribución, menos estrenos y una disminución en la inversión destinada a mejorar la experiencia de los espectadores. Entre las posibles consecuencias menciona incrementos en el precio de las entradas, menor variedad de películas y menos incentivos para renovar instalaciones.
Los fiscales consideran que la operación vulneraría la Ley Clayton, una norma federal diseñada para impedir fusiones que reduzcan la competencia. Aunque el Departamento de Justicia autorizó previamente la transacción tras concluir que no afectaría de manera significativa a los consumidores, los estados buscan que un tribunal bloquee el acuerdo. La posible integración también ha despertado preocupación entre artistas y figuras de Hollywood, quienes advierten sobre una eventual pérdida de empleos, creatividad y diversidad de voces en la industria.