Las fuertes lluvias y el oleaje elevado mantienen bajo amenaza a distintas comunidades del sur de California. Los remanentes de la tormenta tropical Rachel continúan desplazándose hacia el interior del suroeste estadounidense, con riesgo de inundaciones repentinas, vientos intensos y nuevas afectaciones en zonas urbanas.
El fenómeno ya provocó daños en viviendas y áreas costeras, particularmente en Long Beach, donde el oleaje alcanzó propiedades cercanas al océano. Las condiciones adversas podrían prolongarse hasta el martes en algunas regiones.
Los remanentes de Rachel mantienen el riesgo en San Diego
La humedad asociada con el sistema tropical podría generar acumulaciones de lluvia de entre 1 y 5 pulgadas, equivalentes aproximadamente a 25 y 127 milímetros, con cantidades superiores en puntos aislados.
El área metropolitana de San Diego figura entre las zonas expuestas a inundaciones repentinas, junto con Los Ángeles, Las Vegas y Salt Lake City.
Las precipitaciones representan un peligro especial en arroyos normalmente secos, cañones estrechos y vialidades urbanas, donde las corrientes pueden aumentar rápidamente.
Las autoridades meteorológicas también advierten sobre tormentas eléctricas y condiciones peligrosas en parques nacionales del suroeste. Ante este panorama, se recomienda posponer las visitas a estas áreas hasta el miércoles.
California enfrenta oleaje elevado y daños costeros
El paso de Rachel llevó al sur de California a recibir su primera vigilancia por tormenta tropical desde 2023, cuando los remanentes del huracán Hilary afectaron la región.
Las autoridades emitieron advertencias por inundaciones costeras desde Los Ángeles hasta San Diego. En Long Beach, imágenes aéreas mostraron viviendas dañadas y parcialmente inundadas por las olas.
Las condiciones también estuvieron influenciadas por el desarrollo de El Niño y una onda Kelvin oceánica que avanzaba por la costa.
Mientras tanto, la humedad tropical interactúa con un frente frío procedente del noroeste, lo que favorece nevadas en Sierra Nevada y las Montañas Rocosas. Algunas localidades de Montana registraron acumulaciones superiores a 12 pulgadas.
En paralelo, el huracán Simon, de categoría 3, amenaza la costa occidental de México con vientos destructivos, marejada ciclónica y lluvias que podrían alcanzar 30 pulgadas en algunas zonas.
Para el sur de California, la principal preocupación sigue siendo la posibilidad de nuevas inundaciones, especialmente en comunidades costeras y áreas vulnerables a lluvias intensas.