El presidente brasileño Lula da Silva consiguió su cuarto mandato después de derrotar al senador Flávio Bolsonaro en una segunda vuelta que mantuvo la incertidumbre hasta el cierre del escrutinio. El mandatario obtuvo el 51.7% de los votos, frente al 48.2% de su adversario, con una ventaja aproximada de cuatro millones de sufragios.
El resultado representa un cambio respecto a la primera vuelta, celebrada tres semanas antes, cuando Bolsonaro había conseguido más votos. La movilización de electores que no participaron inicialmente fue determinante en una competencia marcada por la polarización.
La remontada de Lula da Silva cambia el resultado
Durante las últimas semanas de campaña, el Partido de los Trabajadores concentró sus esfuerzos en atraer votantes indecisos y promover la participación de jóvenes y adultos mayores.
El presidente también reforzó sus propuestas sociales, entre ellas un incremento del 15% en Bolsa Familia, programa que beneficia a unos 20 millones de hogares.
La jornada electoral registró dificultades con el transporte público en varias ciudades. Tras las denuncias del mandatario, un juez ordenó ampliar dos horas la votación, que concluyó a las 19:00 horas de Brasilia.
Bolsonaro cuestiona el resultado de las urnas
Mientras el presidente celebraba su victoria en São Paulo, Flávio Bolsonaro compareció en Brasilia para solicitar la anulación de los comicios.
El senador afirmó que no podía reconocer los resultados, aunque durante la campaña había prometido respetar la decisión de los electores.
En su discurso, Lula da Silva agradeció la participación ciudadana y defendió la importancia de la movilización democrática.
Su nuevo mandato comenzará con un Congreso donde el bolsonarismo mantiene una representación considerable y con una sociedad dividida casi por mitades.