Colombia recibirá este martes 27 de octubre a más de 300 militares estadounidenses para participar en un entrenamiento conjunto contra el narcotráfico y otras amenazas de seguridad. La operación forma parte de una estrategia de Washington para ampliar su cooperación militar en América Latina.
El ejercicio, denominado Vanguardia del Sur 2026, tendrá como sede el Fuerte Militar de Tolemaida, en el municipio de Nilo, Cundinamarca. Las actividades se extenderán hasta el 11 de noviembre, según confirmaron el Comando Sur de Estados Unidos y el Ministerio de Defensa colombiano.
Entrenamiento de militares estadounidenses en Tolemaida
Las fuerzas de ambos países practicarán operaciones de interdicción marítima, seguridad terrestre, ciberdefensa y respuesta frente a sistemas aéreos no tripulados. También intercambiarán procedimientos para combatir la minería ilegal.
El 30 de octubre realizarán un simulacro de evacuación aeromédica desde Tolemaida hasta la Escuela de Caballería de Bogotá. Utilizarán aeronaves y equipos especializados para atender a una persona supuestamente herida en una zona minada.
El Batallón Contra el Narcotráfico N.º 1 de Colombia compartirá tácticas con integrantes de una unidad de infantería ligera del Ejército estadounidense.
La presencia extranjera genera debate político
El despliegue ocurre después de ejercicios similares en Panamá y antes de nuevas actividades previstas en Honduras. También sigue a una reunión entre el jefe del Comando Sur, Francis L. Donovan, y el ministro colombiano de Defensa, Jorge Mora.
La oposición del Pacto Histórico cuestionó la llegada de tropas extranjeras sin autorización previa del Congreso. El Gobierno sostiene que los entrenamientos temporales no requieren ese permiso, una interpretación respaldada por un pronunciamiento del Consejo de Estado de 2020 bajo determinadas condiciones.
La senadora Alejandra Omaña también planteó dudas sobre la inmunidad jurídica de los participantes, mientras el senador Germán Rodríguez defendió la cooperación bilateral.
El Gobierno colombiano no ha presentado una solicitud de autorización legislativa para estas actividades. La llegada de los militares estadounidenses mantiene abierto el debate sobre los límites legales de la cooperación militar.