Una alcaldesa del sur de California renunció a su cargo después de que autoridades federales la acusaran de actuar como agente secreta del gobierno chino en Estados Unidos.
La funcionaria identificada como Eileen Wang, de 58 años, dejó oficialmente el Ayuntamiento de Arcadia tras aceptar un acuerdo de culpabilidad relacionado con cargos presentados por el Departamento de Justicia.
Según las autoridades federales, Wang habría seguido instrucciones de funcionarios chinos mientras colaboraba con un medio dirigido a la comunidad chinoestadounidense del área de Los Ángeles.
Alcaldesa habría compartido contenido favorable a China
El Departamento de Justicia aseguró que la exalcaldesa compartió artículos preparados por funcionarios chinos sin registrarse oficialmente como agente extranjera, como exige la legislación estadounidense.
Además, investigadores señalaron que Wang utilizó la aplicación WeChat para recibir y difundir contenido favorable al gobierno de Pekín mediante el sitio US News Center.
Uno de los artículos difundidos negaba acusaciones internacionales relacionadas con trabajos forzados y abusos contra minorías en la región china de Xinjiang.
Las autoridades también vincularon a Wang con Yaoning “Mike” Sun, quien habría colaborado con ella en actividades relacionadas con el portal informativo y anteriormente participó en su campaña electoral.
Arcadia enfrenta preocupación tras el caso
La ciudad de Arcadia, ubicada en el área metropolitana de Los Ángeles, cuenta con una importante población chinoestadounidense y numerosas organizaciones comunitarias asiáticas.
Asimismo, funcionarios municipales afirmaron que los hechos investigados ocurrieron antes de que Wang asumiera oficialmente el cargo en diciembre de 2022.
El administrador municipal Dominic Lazzaretto calificó las acusaciones como “profundamente preocupantes”, aunque aseguró que la investigación no detectó afectaciones en fondos públicos ni en las decisiones administrativas de la ciudad.
Por otro lado, los abogados de Wang informaron que la exfuncionaria lamenta sus errores personales y ofreció disculpas públicas tras aceptar responsabilidad en el caso.
La exalcaldesa podría enfrentar hasta 10 años de prisión como parte del acuerdo alcanzado con fiscales federales.