California dio un paso relevante en el debate sobre poder federal y derechos civiles. El Senado estatal aprobó un proyecto que abre la puerta a demandas civiles contra agentes federales acusados de violar derechos constitucionales, incluidos elementos de inmigración.
La iniciativa, conocida como Ley No Kings, busca crear una vía legal estatal para que las personas afectadas puedan exigir compensaciones económicas. El avance legislativo ocurre mientras el gobierno federal mantiene una estrategia migratoria agresiva en ciudades gobernadas por demócratas en Estados Unidos.
Ley No Kings redefine la rendición de cuentas legal
La Ley No Kings permitirá presentar demandas en tribunales estatales contra funcionarios federales de forma individual. El objetivo es cubrir el vacío legal que dejaron las restricciones recientes a las demandas conocidas como Bivens, hoy limitadas por decisiones judiciales.
El proyecto ahora pasará a la Asamblea estatal, donde los demócratas cuentan con mayoría suficiente para aprobarlo. Posteriormente, el texto requerirá la firma del gobernador Gavin Newsom para entrar en vigor.
El autor de la iniciativa sostuvo que la Ley No Kings responde a un contexto de operativos migratorios que, según organizaciones civiles, derivaron en abusos y uso excesivo de la fuerza. La propuesta contempla aplicación retroactiva a partir de marzo de 2025.
Contexto político y alcance del proyecto
La votación se produjo tras meses de protestas y disputas legales entre California y el gobierno federal. En ese periodo, despliegues de fuerzas federales y militares en ciudades como Los Ángeles intensificaron el conflicto institucional.
La Ley No Kings también se inserta en una estrategia legislativa más amplia del estado para limitar prácticas federales consideradas abusivas. Legisladores y defensores de derechos humanos celebraron el avance al considerar que refuerza el principio de que ninguna autoridad está por encima de la Constitución.
De aprobarse de forma definitiva, la ley marcará un precedente nacional sobre la responsabilidad civil de agentes federales, con posibles repercusiones en otros estados que enfrentan tensiones similares.