El futuro de los lobos grises y mexicanos volvió al debate en Estados Unidos después de que el presidente Donald Trump ordenara revisar si ambas poblaciones cumplen los criterios para reducir o retirar su protección federal. La decisión también alcanza a California, donde estos animales han regresado de manera natural después de décadas de ausencia.
En San Diego, el California Wolf Center de Julian sigue de cerca el proceso mientras prepara la mayor expansión de su historia. La organización, dedicada a la conservación, educación y recuperación de especies, busca ampliar sus actividades después de casi medio siglo de trabajo.
Lobos mantienen protección estatal en California
La orden ejecutiva Supporting America’s Ranchers, firmada el 4 de septiembre, dio al secretario del Interior 90 días para determinar si el lobo gris y el mexicano cumplen los criterios de recuperación establecidos por la Ley de Especies en Peligro. Si concluye que los cumplen, deberá iniciar el procedimiento correspondiente.
Sin embargo, una eventual modificación federal no eliminaría automáticamente las protecciones de California. El estado clasifica al lobo gris como especie en peligro y prohíbe cazarlo, perseguirlo, capturarlo o matarlo.
El Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California aseguró que continuará trabajando en la recuperación de la especie y en soluciones para reducir los conflictos con ganaderos.
Conservación y ganadería mantienen un difícil equilibrio
La administración Trump argumenta que la revisión ayudará a productores afectados por depredadores. La orden también contempla revisar compensaciones por pérdidas y las condiciones para autorizar acciones letales contra ejemplares que amenacen al ganado.
California, por su parte, promueve herramientas no letales como vigilancia de los rebaños, dispositivos de protección y otras medidas para alejar a los animales. El estado mantiene además un programa para compensar pérdidas confirmadas o probables ocasionadas por ataques.
El regreso de la especie resulta especialmente significativo. Los ejemplares desaparecieron del estado aproximadamente en la década de 1920 y comenzaron a recolonizar California de manera natural en 2011. Actualmente existen múltiples manadas confirmadas, principalmente en el norte del estado.
Mientras Washington revisa las protecciones federales, el California Wolf Center busca ampliar su trabajo de educación y conservación desde Julian. El debate determinará cómo convivirán durante los próximos años la recuperación de estos depredadores y las necesidades de las comunidades ganaderas.