Colombia rompió sus relaciones diplomáticas con Irán al considerar que distintos acontecimientos deterioraron la confianza entre ambos gobiernos. La medida entró formalmente en vigor el 19 de septiembre, según confirmó la Cancillería colombiana.
El Gobierno señaló entre sus motivos presuntos vínculos de Irán con organizaciones terroristas y grupos narcoterroristas que, según Bogotá, representan una amenaza para la seguridad del país. La decisión no implica romper las relaciones consulares, por lo que ambos países conservarán esa vía de atención y comunicación.
Relaciones diplomáticas terminan después de cinco décadas
Colombia e Irán habían establecido vínculos diplomáticos el 28 de abril de 1975. La ruptura ocurre, por tanto, después de más de 50 años de relaciones bilaterales.
La Cancillería también mencionó entre sus razones violaciones de derechos humanos atribuidas al Gobierno iraní, ataques contra países ajenos al actual conflicto en Medio Oriente, el bloqueo del estrecho de Ormuz y obstáculos a las labores del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Bogotá sostuvo que estos acontecimientos terminaron por deteriorar la confianza necesaria para mantener los vínculos diplomáticos.
Colombia declara terrorista a la Guardia Revolucionaria
El Gobierno colombiano anunció además que considera organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI). La Cancillería afirmó que reforzará sus controles para impedir el ingreso al país de personas asociadas con esa organización.
Ambas decisiones forman parte de cambios recientes en la política exterior colombiana. El Gobierno también restableció en agosto sus relaciones con Israel y posteriormente recuperó la exención recíproca de visas para viajes turísticos.
Esta semana, Colombia retiró además su declaración de intervención ante la Corte Internacional de Justicia en el proceso presentado por Sudáfrica contra Israel. La Cancillería precisó que la decisión no modifica las obligaciones colombianas como Estado parte de la Convención contra el Genocidio.
Tras la ruptura con Irán, el Gobierno colombiano aseguró que su política exterior priorizará la seguridad nacional, la lucha contra el crimen transnacional y la protección de sus intereses.