Veinticinco años después de los atentados del 11 de septiembre, cientos de historias latinas permanecen ligadas a la tragedia. Entre las 2,977 víctimas hubo trabajadores, padres de familia e inmigrantes que buscaban construir una nueva vida.
El Memorial del 11-S estima que 67 fallecidos eran inmigrantes indocumentados. Muchos trabajaban en Windows on the World, restaurante ubicado en los pisos superiores de la Torre Norte del World Trade Center.
Inmigrantes hispanos también quedaron entre las víctimas
Al menos 250 víctimas eran latinas. Entre ellas estaban mexicanos, dominicanos, colombianos, argentinos y venezolanos que trabajaban en el complejo, viajaban en los aviones o respondieron a la emergencia.
Los registros mexicanos documentaron 16 connacionales relacionados con las víctimas. Solo cinco fueron identificados plenamente: Antonio Javier Álvarez, Leobardo López Pascual, Antonio Meléndez, Martín Morales y Juan Ortega Campos.
Los primeros cuatro trabajaban en Windows on the World. Otros 11 mexicanos nunca pudieron identificarse mediante los restos recuperados tras el derrumbe.
Historias personales detrás de las cifras del 11-S
Nancy Díaz, inmigrante dominicana de 28 años, trabajaba en el restaurante y preparaba un viaje para reencontrarse con su familia. También murió allí el colombiano Víctor Hugo Paz, chef de repostería que había escapado de la violencia en su país.
Sergio Villanueva, argentino y miembro del Departamento de Bomberos, terminaba un turno de 24 horas. Tenía previsto reunirse con su prometida, con quien preparaba su boda.
El venezolano Antonio Montoya, padre de tres hijos, abordó el vuelo 11 de American Airlines después de un problema con su reservación original.
Sekou Siby tuvo otro destino. El inmigrante marfileño debía trabajar aquella mañana, pero intercambió su turno con el ecuatoriano Moisés Rivas, quien murió durante los ataques.
Hoy, los nombres inscritos en el Memorial recuerdan que detrás de las cifras quedaron familias, proyectos migratorios y vidas interrumpidas aquella mañana.
Esta nota fue elaborada a partir de información del National September 11 Memorial & Museum y registros sobre las víctimas latinoamericanas.