Mucho antes de convertirse en un sendero continuo de 108 kilómetros, el Backbone Trail necesitaba incorporar terrenos privados para conectar las montañas de Santa Mónica. Arnold Schwarzenegger contribuyó a ese objetivo en 2016 al donar, junto con Betty Weider, alrededor de 16 hectáreas de terreno.
La propiedad estaba valuada en más de 500 mil dólares y, según el Servicio Nacional de Parques (NPS), representó entonces la mayor donación privada de tierras destinada a completar esta ruta del sur de California.
Arnold Schwarzenegger ayudó a completar una ruta histórica
El terreno equivalía a unas 40 acres. Las autoridades contemplaban adquirirlo por aproximadamente 450 mil dólares mediante una subvención del condado, pero la donación permitió destinar esos recursos a otras parcelas cercanas.
Completar el Backbone Trail requirió más de cuatro décadas de trabajo y la adquisición de más de 180 propiedades, con un valor conjunto superior a 100 millones de dólares.
Actualmente, el recorrido se extiende durante 67 millas entre Point Mugu State Park, en el condado de Ventura, y Will Rogers State Historic Park, en Los Ángeles.
Un espacio natural rodeado por áreas urbanizadas
La importancia de la donación también radica en el ecosistema protegido. Las montañas de Santa Mónica forman parte de una de las cinco regiones del planeta con clima y ecosistema mediterráneos.
La Reserva Nacional Recreativa de las Montañas de Santa Mónica alberga más de 450 especies de animales y 26 comunidades vegetales. El Backbone Trail atraviesa chaparrales, bosques de robles y formaciones rocosas dentro de uno de los grandes paisajes naturales sin desarrollar que permanecen en el sur de California.
Su ubicación plantea además un reto particular para la conservación, pues terrenos privados y comunidades urbanizadas rodean distintas áreas naturales.
El proyecto buscó proteger tanto los hábitats como el acceso público y las vistas del recorrido. También planteó al Backbone Trail como eje de una red de aproximadamente 500 millas de senderos entre los condados de Los Ángeles y Ventura.
Así, la cesión realizada por Schwarzenegger y Weider no solamente incorporó 16 hectáreas al espacio público. También liberó fondos que pudieron utilizarse para conservar otras propiedades necesarias alrededor de una ruta construida durante décadas.