Francisco Javier “N”, alias El Trompas, fue detenido en Cuautla como presunto asesino de Claudia Tacoronte, la estudiante española de 21 años atacada el sábado mientras realizaba un intercambio universitario en Morelos.
La captura ocurrió cerca del mercado de Cuautla, después de que vecinos y comerciantes reconocieran al hombre y alertaran a la policía. El sospechoso se había rapado la cabeza y cambiado su vestimenta. Al momento del arresto se encontraba en estado de embriaguez, según fuentes policiales citadas por El País.
Presunto asesino habría confesado el crimen
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, informó que autoridades mexicanas le comunicaron que el detenido habría confesado su responsabilidad. El acusado deberá comparecer ante un juez para que la Fiscalía formalice la imputación.
La Fiscalía de Morelos confirmó además que el atacante robó el teléfono celular de Claudia. El fiscal Fernando Blumenkron explicó que la joven había salido a cenar y, al regresar a la Casa de la Cultura, permaneció cerca de la entrada mientras utilizaba su celular. En ese momento ocurrió la agresión.
Las autoridades también señalaron que Francisco Javier “N” tenía antecedentes relacionados con robos a viviendas.
Una alerta ciudadana permitió ubicar a El Trompas
La imagen del sospechoso había circulado ampliamente después del crimen. Cámaras privadas de la zona registraron a un hombre con características similares huyendo del lugar, mientras otras grabaciones lo relacionaban con robos cometidos previamente en Cuautla.
El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, confirmó que autoridades federales y estatales trabajaron conjuntamente para localizar al acusado.
Tacoronte había llegado a México en agosto para cursar un semestre en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos como parte de un intercambio con la Universidad de Granada. Su asesinato provocó protestas y llevó a instituciones españolas a revisar sus protocolos para enviar estudiantes a México.
El padre de Claudia viajó a Cuernavaca para realizar los trámites necesarios para la repatriación del cuerpo. Autoridades diplomáticas españolas mantienen contacto con la familia mientras avanza el proceso judicial contra el detenido.