La muerte de “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, marca uno de los episodios más trascendentes en la historia reciente del narcotráfico en México. El operativo militar en Jalisco no solo puso fin a la trayectoria del capo, también detonó una ola inmediata de violencia en varias regiones del país.
Autoridades federales confirmaron que Nemesio Oseguera Cervantes murió durante un enfrentamiento con fuerzas armadas en el occidente mexicano. La operación ocurrió en territorio considerado bastión estratégico del CJNG, organización que en los últimos años consolidó presencia nacional e internacional.
“El Mencho” y la expansión del CJNG
“El Mencho” construyó una de las estructuras criminales más agresivas del país. Tras iniciar bajo la órbita del Cártel de Sinaloa, el CJNG se independizó y desarrolló un modelo de expansión basado en control territorial y confrontación directa.
De acuerdo con agencias estadounidenses, el grupo operaba en más de 20 estados y extendía redes hacia múltiples países. Washington ofrecía 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, reflejo del peso estratégico que representaba.
El liderazgo de Oseguera Cervantes transformó al CJNG en un actor dominante frente a organizaciones históricas. Su capacidad para disputar plazas elevó los niveles de violencia en diversas entidades.
Reacción violenta tras su muerte
Horas después del operativo, se registraron bloqueos carreteros, incendios de vehículos y ataques a comercios en al menos siete estados. Jalisco concentró los hechos más graves, particularmente en Guadalajara y Puerto Vallarta.
Gobiernos estatales activaron protocolos de seguridad y suspendieron actividades públicas. En algunos estados se cancelaron clases como medida preventiva.
La caída de “El Mencho” abre ahora un escenario incierto. Expertos anticipan posibles disputas internas o reacomodos dentro del CJNG y entre grupos rivales. La historia del narcotráfico en México muestra que la eliminación de un líder no siempre significa el fin de la estructura criminal.
El impacto real de este operativo dependerá de la capacidad institucional para contener represalias y evitar nuevas fragmentaciones violentas.