El gobernador Gavin Newsom anunció que busca conmutar las condenas de las 548 personas sentenciadas a muerte en California. De concretarse el proceso, las penas serán sustituidas por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
La medida beneficiaría a 529 hombres y 19 mujeres, pero no significa que recuperarán su libertad ni que sus condenas serán anuladas. Los internos permanecerán en prisión bajo una de las sentencias más severas contempladas por la legislación estatal.
Newsom explicó que tomó la decisión porque considera que las ejecuciones autorizadas por el Estado son incompatibles con los valores de California. También reconoció el impacto que el anuncio puede tener sobre las víctimas y sus familias.
Parte de las conmutaciones necesita aprobación judicial
El gobernador puede modificar directamente algunas de las sentencias mediante sus facultades constitucionales. Sin embargo, la Constitución de California establece que los casos de personas con más de una condena por delitos graves deben recibir una recomendación favorable de la Corte Suprema estatal.
De acuerdo con la oficina del gobernador, 382 conmutaciones deberán pasar por esa revisión. Por esta razón, el cambio anunciado no se aplicará de manera automática y simultánea a las 548 personas.
También es importante diferenciar una conmutación de un indulto. Newsom no está eliminando las condenas ni perdonando los delitos: busca reemplazar la pena capital por prisión de por vida sin derecho a libertad condicional.
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La pena de muerte seguirá vigente en California
La decisión no elimina la pena capital de las leyes estatales ni impide que fiscales y tribunales la soliciten en casos futuros. Su alcance se limita a las personas que actualmente tienen una sentencia de muerte.
Newsom aseguró que asumirá la responsabilidad por las consecuencias de la medida. El proceso abre un nuevo debate sobre la pena capital, los derechos de las víctimas y el alcance del poder ejecutivo en California.