La disputa por la presidencia de Perú sigue abierta. Aunque el conteo oficial se acerca a su conclusión, Roberto Sánchez anunció que no reconocerá una eventual derrota frente a Keiko Fujimori y adelantó que buscará anular los resultados por la vía legal.
El candidato de Juntos por el Perú apareció ante sus simpatizantes para informar que su equipo presentará un recurso de nulidad electoral. Además, convocó nuevas movilizaciones ciudadanas para respaldar su postura mientras continúa la revisión de los últimos votos.
La decisión llega cuando Fujimori mantiene una ventaja superior a los 42.000 sufragios con más del 99% de las actas contabilizadas, un margen que fortalece sus posibilidades de convertirse en la próxima presidenta del país.
Roberto Sánchez lleva la disputa a tribunales y calles
Miles de simpatizantes participaron en una marcha por las calles de Lima convocada por la organización política de Sánchez. La movilización avanzó desde el Campo de Marte hacia el centro de la capital sin registrar incidentes ni enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Asimismo, el candidato insistió en que existen irregularidades relacionadas con el tratamiento de los votos emitidos en el extranjero. Según su versión, durante la segunda vuelta no se aplicaron algunos procedimientos utilizados previamente para el procesamiento de actas.
Por otro lado, la Cancillería peruana rechazó esas acusaciones y aseguró que la cadena de custodia de la documentación electoral se mantuvo intacta durante todo el proceso.
Autoridades electorales rechazan recursos de nulidad
Mientras continúan las declaraciones políticas, las autoridades electorales han desestimado varios recursos presentados por Juntos por el Perú para anular mesas de votación tanto dentro del país como en el exterior.
Además, el Jurado Nacional de Elecciones cerró distintas vías de apelación relacionadas con más de dos mil mesas cuestionadas por la agrupación política.
Entretanto, Keiko Fujimori comenzó a pronunciarse sobre asuntos de gobierno y temas relacionados con eventuales decisiones presidenciales. La candidata mantiene una ventaja que continúa ampliándose lentamente conforme avanza el conteo oficial.
El resultado definitivo aún debe ser proclamado por las autoridades electorales. Sin embargo, el escenario político anticipa una etapa de confrontación legal y movilización social que podría extenderse durante las próximas semanas.