La contienda por la gubernatura de California comenzó a transformarse en una de las campañas más costosas y agresivas en la historia política del país. La presencia constante de anuncios en televisión, radio y redes sociales dejó claro que el dinero ya juega un papel central dentro de las elecciones estatales.
El multimillonario Tom Steyer destinó más de 195 millones de dólares a su campaña rumbo a las elecciones primarias. Además, la mayor parte de ese presupuesto terminó concentrada en publicidad política y estrategias digitales diseñadas para ganar terreno frente a sus rivales demócratas y republicanos.
Datos de la firma AdImpact muestran que más de 155 millones fueron canalizados hacia Debra Schommer Media Group, empresa especializada en compra de espacios publicitarios. Asimismo, el gasto de Tom Steyer ya superó récords históricos previamente establecidos en campañas estatales estadounidenses.
Tom Steyer apuesta por publicidad e influencers digitales
La estrategia del candidato no se limitó a medios tradicionales. También la campaña reclutó influencers y creadores digitales para publicar contenido favorable al empresario y críticas dirigidas contra Xavier Becerra.
Uno de los casos más comentados involucró al influencer Carlos Eduardo Espina, quien confirmó públicamente pagos relacionados con asesoría estratégica y contenido político. Por otro lado, investigaciones periodísticas revelaron acuerdos económicos que podrían alcanzar cientos de miles de dólares.
La campaña sostiene que los creadores reciben pagos profesionales y no respaldos políticos comprados. Además, representantes de Tom Steyer afirman que el apoyo de varios influencers responde a coincidencias ideológicas genuinas con las propuestas del empresario.
California observa una campaña sin precedentes
El despliegue económico ocurre mientras las encuestas mantienen competencia cerrada entre Tom Steyer, Xavier Becerra y el republicano Steve Hilton. De igual manera, el sistema de primarias abiertas de California aumenta la presión para terminar entre los dos candidatos más votados rumbo a noviembre.
Steyer ya superó el récord histórico de gasto establecido por Meg Whitman durante la elección de 2010. Mientras tanto, especialistas consideran que esta campaña podría redefinir el papel del dinero, la publicidad digital y las redes sociales dentro de futuras elecciones estatales en Estados Unidos.