La historia de María Carriedo-Ceniceros demuestra que la perseverancia puede transformar vidas y comunidades. Criada en South Bay, en el condado de San Diego, la médica pasó de trabajar en tecnología informática a convertirse en una de las líderes más reconocidas del sistema de salud regional. Hoy dirige equipos médicos que atienden a miles de personas y se ha consolidado como un ejemplo para la comunidad latina.
Nacida en una familia de recursos limitados, Carriedo-Ceniceros creció junto a cinco hermanos. Sus padres, un camionero y una trabajadora de una tintorería, inculcaron el valor de la educación y el servicio a los demás. Ese compromiso la llevó a graduarse como la mejor estudiante de Sweetwater High School y obtener una beca completa para estudiar Economía en la Universidad de Harvard, donde trabajó largas jornadas para cubrir sus gastos.
María Carriedo encontró su vocación en la medicina
Después de una década en la industria tecnológica, la enfermedad de su padre cambió el rumbo de su vida. La atención médica que recibió despertó en ella el deseo de convertirse en doctora. A los 32 años, siendo madre soltera, regresó a las aulas para completar los cursos necesarios e ingresar a la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego.
Además, enfrentó el reto de retomar los estudios tras varios años de vida laboral. Su esfuerzo dio resultado cuando obtuvo el título de médica en el año 2000. Poco después inició su carrera en San Ysidro Health, organización sin fines de lucro dedicada a brindar atención médica en comunidades con acceso limitado a servicios de salud.
Carriedo-Ceniceros lleva más de dos décadas en San Ysidro Health y actualmente es directora médica de la institución. Desde ese cargo supervisa a más de 500 profesionales de medicina, odontología y salud conductual, además de impulsar programas de formación para nuevos médicos.
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