México llegó a 130.9 millones de habitantes en 2025, pero su población crece a un ritmo cada vez menor. Los resultados definitivos de la Encuesta Intercensal muestran además un país de mayor edad y con cambios importantes en fecundidad, migración y composición de los hogares.
La edad mediana alcanzó los 32 años, tres más que en 2020. Al mismo tiempo, la fecundidad cayó por debajo de dos hijos por mujer, nivel inferior a la tasa aproximada de 2.1 asociada con el reemplazo generacional.
México entra en una nueva etapa demográfica
La Encuesta Intercensal 2025, levantada en más de 7.3 millones de viviendas, confirma cambios que tendrán efectos sobre educación, empleo, pensiones y servicios públicos durante las próximas décadas.
Veracruz perdió más de 160 mil habitantes entre 2020 y 2025, mientras Guerrero redujo su población en alrededor de 136 mil y Ciudad de México en más de 44 mil.
También disminuyó la población nacida fuera del país por primera vez desde 2010. Estados Unidos continúa como el principal lugar de nacimiento de la población extranjera, con más de 668 mil personas, seguido por Venezuela y Cuba.
Menos niños cambian las necesidades del país
La transformación ya aparece en las escuelas. Entre los niños de seis a 14 años, 96% asistía a clases, mientras la asistencia entre los tres y cinco años aumentó de 61.9% a 70.4%.
En contraste, el envejecimiento comienza a modificar otros indicadores. Los pensionados y jubilados representan 10.9% de la población no económicamente activa, mientras los estudiantes concentran 32%.
La encuesta también detectó desplazamientos vinculados con inseguridad y violencia. Al menos un integrante tuvo que abandonar el hogar por estas causas en 1.28% de las viviendas, situación que involucró a alrededor de 1.6 millones de personas. Zacatecas y Morelos registraron las mayores proporciones.
En materia económica, 50% de los hogares recibe ingresos monetarios distintos al trabajo, frente a 38.5% en 2020. Los hogares beneficiarios de programas sociales pasaron de 25% a 41.4%.
La presidenta Claudia Sheinbaum pidió profundizar el análisis de los datos para entender por qué más jóvenes retrasan la maternidad y paternidad, tienen un solo hijo o deciden no tenerlos. La información será relevante para planear servicios públicos ante una estructura poblacional con cada vez menos niños y más adultos.