El huracán Polo bajó a categoría 4 este jueves después de alcanzar nuevamente la categoría 5. Aunque el ciclón continúa mar adentro y no se prevé por ahora que toque tierra, sus efectos mantienen bajo vigilancia a varios estados del Pacífico mexicano.
El fenómeno se desplazaba en paralelo a las costas mientras provocaba lluvias, fuertes vientos y oleaje elevado. Su rápida intensificación lo colocó además entre los ciclones más extremos observados en esta región, junto con Patricia en 2015 y Otis en 2023.
Polo mantiene lluvias y oleaje en varios estados
Las bandas del huracán han generado lluvias intensas en Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Oaxaca. Las autoridades advirtieron que las precipitaciones podrían provocar inundaciones, deslaves y desbordamientos de ríos.
El oleaje puede alcanzar cuatro metros en algunos puntos del litoral. Jalisco también prevé lluvias fuertes a muy fuertes y vientos de hasta 100 kilómetros por hora debido a la cercanía del sistema.
Las autoridades activaron medidas preventivas de los planes DN-III-E y Marina, mientras varios municipios de Guerrero y Michoacán suspendieron actividades escolares.
Puertos cierran ante las condiciones del Pacífico
La Secretaría de Marina cerró operaciones en los puertos de Manzanillo, Acapulco, Zihuatanejo y Lázaro Cárdenas debido al viento, corrientes y oleaje.
También restringió las operaciones para embarcaciones menores en Puerto Escondido, Barra de Navidad y Puerto Marqués. Protección Civil pidió suspender actividades recreativas en playas y extremar precauciones durante la navegación.
La trayectoria prevista mantiene al huracán sobre aguas del Pacífico mientras avanza hacia el noroeste, en dirección general a la península de Baja California. Las autoridades continúan vigilando posibles cambios en su recorrido.
El fenómeno ha generado especial preocupación en Guerrero debido al antecedente de Otis, que en 2023 sufrió una intensificación extraordinariamente rápida antes de devastar Acapulco.
Las autoridades recomiendan no cruzar calles, arroyos o carreteras inundadas, mantenerse lejos de playas con oleaje elevado y consultar únicamente los avisos oficiales ante posibles modificaciones en la trayectoria.