Trabajadores del Servicio Forestal de Estados Unidos vivieron más de 15 horas de cautiverio después de que dos hombres armados los secuestraran mientras realizaban labores de campo en el bosque nacional Shasta-Trinity, al norte de California. Las autoridades desplegaron un amplio operativo que concluyó con la liberación de ambas víctimas sin lesiones y la detención de los presuntos responsables.
El caso movilizó a agentes locales, estatales y federales, quienes negociaron durante varias horas antes de lograr que los sospechosos se entregaran.
Trabajadores permanecieron retenidos durante 15 horas
Los hechos ocurrieron la mañana del jueves, cuando los empleados del Servicio Forestal realizaban inspecciones en una zona remota del bosque. Según los fiscales federales, uno de los sospechosos utilizó el teléfono de una de las víctimas para llamar a las autoridades y aseguró que mantenía como rehenes a dos empleados federales, además de advertir que contaba con armas y municiones.
La llamada provocó un importante despliegue de seguridad en el campamento ubicado en una zona montañosa del bosque nacional Shasta-Trinity. Durante el operativo, las autoridades emplearon drones para localizar el remolque donde permanecían las víctimas y establecer contacto con Joseph Charles Henrichsen, de 49 años, quien pidió hablar con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y afirmó que disponía de armas de fuego, municiones e incluso granadas.
Padre e hijo enfrentarán cargos federales
Las negociaciones comenzaron durante la tarde y se extendieron por casi diez horas. Finalmente, los agentes consiguieron la liberación de los dos empleados con apenas 15 minutos de diferencia. Poco después, Joseph Henrichsen y su hijo Phoenix Henrichsen, de 23 años, abandonaron el remolque y se entregaron a las autoridades sin que se registraran enfrentamientos.
El Departamento de Justicia informó que ambos permanecen bajo custodia y enfrentan cargos por secuestro de empleados federales. La investigación continúa para determinar el motivo del ataque. Si un tribunal los declara culpables, podrían recibir una pena máxima de cadena perpetua y una multa de hasta 250 mil dólares.
El jefe del Servicio Forestal de Estados Unidos, Tom Schultz, agradeció el trabajo coordinado de los equipos de emergencia y destacó que el desenlace fue posible gracias a la actuación conjunta del FBI, del Servicio Forestal y de la Oficina del Sheriff del condado de Siskiyou.