El anuncio de Daniel Ortega de que Nicaragua no volverá a celebrar elecciones fortaleció la estrategia de la oposición en el exilio, que ahora busca incrementar la presión internacional para promover una transición democrática. Lejos de sorprender a sus dirigentes, la declaración confirmó el deterioro institucional que desde hace años denuncian.
El mensaje fue pronunciado durante el 47 aniversario de la Revolución Sandinista y tuvo una rápida respuesta entre organizaciones opositoras radicadas principalmente en Costa Rica. De acuerdo con ACNUR, ese país alberga más de 194 mil solicitantes de asilo nicaragüenses y más de 9 mil personas reconocidas como refugiadas.
La oposición reorganiza su estrategia desde el exilio
Tras el anuncio, diversas organizaciones intensificaron contactos con gobiernos y organismos internacionales. Aunque mantienen diferencias políticas e ideológicas, coinciden en la necesidad de impulsar una transición que ponga fin al mandato de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Las recientes reformas constitucionales ampliaron el periodo presidencial de seis a siete años, lo que modificó el calendario electoral previsto inicialmente. Además, dirigentes opositores consideran que la decisión de eliminar futuras elecciones confirma un modelo autoritario que, según afirman, se consolidó durante los últimos años.
Exiliados piden mayor respaldo internacional
Eliseo Núñez, secretario de la Concertación Democrática Nicaragüense, sostuvo que el anuncio no resultó inesperado, aunque reconoció que nunca imaginó que Ortega lo expresaría públicamente. A su juicio, esta situación podría traducirse en una mayor presión diplomática y económica para abrir una negociación que permita una transición pacífica.
La socióloga Elvira Cuadra coincidió en que el mensaje oficial confirmó un proceso de concentración del poder que comenzó hace casi dos décadas. También señaló que el respaldo de la comunidad internacional será decisivo para favorecer un cambio democrático.
Luciano García, integrante de Ciudadanos por la Libertad, aseguró que las distintas organizaciones opositoras mantienen coordinación desde el exilio pese a encontrarse dispersas entre Costa Rica, Estados Unidos y España. Además, expresó que la aspiración común sigue siendo el retorno de la democracia.
Costa Rica reiteró su respaldo a la celebración de elecciones libres y transparentes, mientras la Unión Europea pidió mantener el calendario electoral con estándares internacionales. Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que las declaraciones de Ortega evidencian el carácter autoritario del gobierno e instó a una respuesta coordinada de la comunidad internacional.